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El efecto perverso de las subvenciones

     
      Las subvenciones suelen tener el efecto de agravar el problema que pretenden resolver. Cuando este agravamiento del problema se intenta resolver con más subvenciones el resultado es un aumento aún mayor del problema.
      Cuando se incentiva una situación determinada, como sucede cuando se establece una subvención, aumenta el número de personas que de forma consciente o inconsciente intentan cumplir las condiciones necesarias para conseguir dicho incentivo.
      Si se establece una subvención para todas aquellas personas que ingresen menos de 10.000 euros, por ejemplo, los que actualmente estén ganando algo más de 9.000 euros tenderán a no sobrepasar el límite de 10.000 euros para no perder el derecho a la subvención. Esto supone que dejarán de crear riqueza si eso les supone ingresar más de 10.000 euros; evitarán hacer horas extraordinarias, tener un segundo empleo a tiempo parcial, cambiar a un empleo en el que fueran más productivos y crearan más riqueza pero les supusiera perder la subvención, etc.
     
      No sólo eso, tambien los que ganen algo más de 10.000 euros tenderán a rebajar sus ingresos (dejando de hacer horas extras, renunciando a su empleo a tiempo parcial, etc.) de forma que queden por debajo de los 10.000 euros y puedan acceder a la subvención.
      El efecto de la subvención es que ambos grupos, los que ganan algo más y algo menos de 10.000 euros, tienden a crear menos riqueza de la que podrían y eso perjudica a todo el conjunto de la economía.
      Otro ejemplo, entre muchos, podría ser el de las subvenciones a los seguros de viviendas en zonas de alto riesgo (huracanes, terremotos, etc.). Si el Estado paga parte del seguro de estas viviendas lo que se consigue es que más personas construyan casas en esas zonas debido a que no tienen que afrontar ni el coste del seguro ni el riesgo de la destrucción de la vivienda. Cuando llega el huracán o el terremoto hay muchas más viviendas construídas de las que habría si el Estado no hubiera subvencionado los seguros y eso supone una mayor destrucción de riqueza que perjudica a todo el conjunto de la economía.


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