

| Pensiones de la Seguridad Social, una estafa piramidal que ya está en quiebra |
|
|
|
Las pensiones de la Seguridad Social siguen el mismo esquema que cualquier estafa piramidal ; el dinero que aportan los nuevos entrantes se utiliza para pagar a los que salen. Si deja de entrar suficiente gente al sistema no hay dinero con que pagar a los que salen, ya que el dinero que estos aportaron en su día no está invertido en nada, se utilizó para pagar a los que salían del sistema en ese momento. Los planes de pensiones que pueden abrirse en cualquier banco no tienen nada que ver con este tipo de estafas piramidales, entre las que está la Seguridad Social. El dinero que un cliente del BBVA (por ejemplo) aporta a su plan de pensiones no lo utiliza el BBVA para pagar la pensión a sus clientes que ya están jubilados y están cobrando las rentas de sus planes de pensiones. El dinero aportado por los clientes está a nombre de los clientes , invertido en lo que estos eligen (bonos del Estado, acciones españolas, acciones europeas, etc.). El día que se jubilen y empiecen a cobrar la renta de su plan de pensiones el dinero saldrá de la cuenta que está a su nombre, en la que está el dinero que han ido aportando más los rendimientos que les ha generado. Les será totalmente indiferente que cuando se jubilen haya mucha o poca gente abriendo planes de pensiones en el BBVA. La Seguridad Social ya está en quiebra por dos motivos: Todas estas normas tienen el mismo objetivo; no reconocer que el sistema ya ha quebrado . Por ello se van haciendo “quiebras parciales” (negando la pensión a los que hayan cotizado menos de 15 años, recortándosela de forma arbitraria y caprichosa a las viudas, quitándosela a los herederos, etc.) con idea de retrasar la quiebra total y que sean otros gobernantes los que tengan que hacer frente al problema. Mientras sigamos con el mismo sistema estas quiebras parciales continuarán aumentando; recalculando la pensión de los nuevos pensionistas para que empiecen cada vez desde niveles más bajos, negándole la pensión a los que hayan cotizado menos de 17 ó 23 años (por ejemplo), etc. La solución es privatizar las pensiones, pasando a un sistema de capitalización (el actual se llama de “reparto”). El sistema de capitalización es el que utilizan los planes de pensiones que se contratan en cualquier banco. La transición del sistema de reparto al de capitalización es muy complicada, pero si no se hace lo que espera es, antes o después, la quiebra total del sistema. Cuánto antes empiece la transición menos problemas habrá. El Estado es capaz de hacer frente a ese cambio de sistema; reduciendo sus desorbitados gastos, privatizando las empresas públicas, privatizando servicios que presta actualmente de forma cara e ineficiente, vendiendo todos los inmuebles y terrenos que no sean imprescindibles para su funcionamiento, etc. No se puede confiar en la Seguridad Social para tener una jubilación digna (ni siquiera para tener una jubilación, aunque sea indigna) por lo que las mejores alternativas son:
Compartir
Enviar email
Trackback(0)
Comentarios (2)
![]()
antono
said:
|
|
Es falso que la Seguridad Social sea un simple sistema piramidal Cada día es más habitual escuchar o leer comentarios del tipo: “La Seguridad Social es un timo piramidal” pues no es cierto, o al menos no se puede decir con esa rotundidad. La solvencia del sistema de Seguridad Social no depende en exclusiva de aumentar el número de cotizantes que forman la base de la pirámide. Aquí dejo el enlace para quien lo quiera leer: http://porantonomasia.wordpress.com/2009/04/17/es-falso-que-la-seguridad-social-sea-un-simple-sistema-piramidal/ |
|
|
Reitero que las pensiones de la Seguridad Social son una estafa piramidal La hipótesis planteada en el enlace que ha dejado el usuario anterior (“Las pensiones de la Seguridad Social no son una estafa piramidal SI la productividad aumenta más de lo que disminuye la relación entre cotizantes y pensionistas”) es falsa tanto desde el punto de vista práctico como teórico. En la práctica resulta falsa porque es muy evidente que la situación que vivimos es la contraria; la relación entre cotizantes y pensionistas cae mucho más rápidamente de lo que aumenta la productividad. Es decir, cada vez hay más gente cobrando una pensión en relación al número de personas que trabajan y los aumentos de productividad no compensan ese hecho ni por asomo. Esto es fácil de comprobar: 1)Las reformas que se proponen al sistema de pensiones público (aumentar la edad de jubilación, alargar el número de años utilizados para calcular la pensión inicial, etc.) son una manera torticera y engañosa de bajar las pensiones a los nuevos pensionistas porque el dinero para mantener esta estafa piramidal se está acabando, y en lugar de reconocerlo y planterar soluciones reales se utilizan estos eufemismos que agravan el problema pero permiten seguir ocultándolo a corto plazo. 2)Las personas que trabajan cada vez pagan más a la Seguridad Social, pero los nuevos pensionistas (de forma individual) cada vez cobran menos dinero. En ambos casos medido en términos de poder adquisitivo, que es lo que realmente importa. Esto significa que la brecha entre la productividad y la relación cotizantes/pensionistas cada vez es más grande, lo que hace que el fin del sistema se acerque. 3)Cada son más numerosos los colectivos a los que el Estado roba sus derechos adquiridos (personas que han cotizado menos de X años, herederos de pensionistas, viudas, etc.) porque no hay dinero para todo el mundo. 4)El porcentaje de dinero de los Presupuestos Generales del Estado dedicado a pagar las pensiones cada vez es mayor. En 2009, en España, de cada 100 euros que el Estado quite a los ciudadanos a través de los impuestos (todos los impuestos) se dedicarán 32 euros a pagar las pensiones. Este porcentaje es una monstruosidad. 5)Etc. Por tanto, incluso desde el punto de vista del autor de esa hipótesis de la productividad las pensiones de la Seguridad Social son una estafa piramidal porque la condición que él mismo establece (que la productividad aumente más que la relación cotizantes/pensionistas) no se cumple. En realidad no sólo es que no se cumpla sino que avanza a gran velocidad en la dirección opuesta. Desde el punto de vista teórico, y aunque esa condición impuesta por el autor se cumpliera, el sistema actual de pensiones de la Seguridad Social seguiría siendo una estafa piramidal por muchos motivos: 1)A las personas que salen del sistema (pensionistas) se les paga con el dinero que aportan las personas que entran en el sistema (trabajadores), que es en lo que realmente consiste una estafa piramidal. El dinero que aportan los trabajadores desaparece inmediatamente, y a cambio sólo reciben la promesa de que cuando ellos se jubilen el Estado seguirá siendo capaz de seguir quitando el dinero suficiente a los que trabajen en ese momento para poder pagarles una pensión. Pero su dinero ya no está. 2)El mantenimiento del sistema depende de que sigan entrando personas al sistema. Si dejan de entrar personas nuevas el sistema colapsa inmediatamente. En un plan de pensiones de capitalización (los de los bancos y aseguradoras, por ejemplo) es irrelevante que haya nuevos clientes que contraten planes de pensiones o no. Si el Banco Santander decide que a partir de mañana deja de comercializar planes de pensiones a nuevos clientes y no abre ni un solo plan de pensiones nuevo el efecto en las personas que ya tengan contratado un plan de pensiones en el Banco Santander o incluso estén jubilados y cobrando los rendimientos de su plan de pensiones es inexistente. Sus derechos no se ven afectados ni en 1 céntimo porque el dinero que ellos han ido aportando a lo largo de su vida está a su nombre e invertido en lo que ellos hayan decidido, no se le ha dado a otros clientes del Banco Santander. 3)Etc. Un saludo. |
|


Potenciado por Joomla!. Designed by: Free Joomla 1.5 Theme, HostRocket. Valid XHTML and CSS.